lunes, 18 de mayo de 2015

Akasha Poe trae sorpresas....


El blog 'El Rincón de Akasha Poe' està por cumplir ¡dos años en funcionamiento! y quiero regalaros a todos mis lectores una colaboración especial.

La artista Lay Black y El Rincón de Akasha Poe, colaboraremos con una sorpresa venidera para todos los lectores del blog y los seguidores de la ilustradora.

Esta semana se descubrirá la sorpresa, ¡estad muy atentos...!



***

Links:
Facebook Escritora Mel García: 
https://www.facebook.com/mel.garcia.39108
Página en facebook Artista Lay Black: 
https://www.facebook.com/LblackArts?fref=ts


viernes, 15 de mayo de 2015

Phobia

Es de noche, todo está tan tranquilo como cabe esperar de un día cualquiera. Ya pronto habrá que acostarse, mañana parece que será un duro día de mudanza en la nueva casa y realmente, quiero descansar...

Miro la hora. Doce menos cuarto. Estiro mis músculos para irme a dormir ya. Me acomodo bajo las frías sábanas y casi sin moverme, apago la lámpara estilo victoriano de la mesilla de noche. Sus cristales brillan por la clara luz de la luna llena entrando por la ventana, aunque llaman mi atención, el sueño me vence poco a poco, y me adormezco.

La suavidad de lo que parece ser el pelaje de un conejo, se hace presente en mi mejilla, es tan suave que me hace despertar de mi sueño, el color blanco se impone ante mis ojos, los froto con mi mano para ajustar mi visión, cuando al fin mi vista logra enfocarse, todos mis sentidos se ponen en alerta, mi respiración se agita repentinamente y de mí sale el mayor grito que jamás haya salido de mis pulmones...

- ¡No puede ser!. Pensé aterrada.

Antes de lograr levantarme torpemente de la cama, mis manos se encuentran con el tacto húmedo y pringoso de gusanos; Unos pasos rápidos por mi mejilla, me dice que la casa está infestada de cucarachas, la sacudo con mi mano a la vez que me provoca náuseas y lo que parecía ser el hermoso pelaje de un inocente conejo, se torna a una realidad repugnante, una de las muchas ratas que caminan a su capricho ocupaba el cómodo lugar junto a mi respiración.... Salgo corriendo a encerrarme en el baño, no me da tiempo a llegar al inodoro y vomito en el lavabo, algo cae en mi cuello haciendo un ruido leve pero claro, otra cucaracha. Mi cuerpo arrebatado por los nervios y mis múltiples fobias me llevan a la esquina sin salida donde el inodoro me regala otra desagradable sorpresa...un par de serpientes intentan salir de su interior... Mi presión no aguanta más y me desplomo en el suelo.


No sé el tiempo que he estado tirada en el suelo, pero todo se ve limpio, ni tan siquiera una mota de tierra al alcance de mi vista. Me levanto despacio para no marearme y observo todo a mí alrededor… Todo está limpio y sin rastros de insectos. Voy a la habitación, las sábanas revueltas pero nada fuera de lo normal. No hay un solo rastro de las ratas... ¡¡¡Pero todo fue tan real!!! 


Tan real, como que tienes la respiración agitada y tu corazón aunque más calmo, sigue latiendo fuerte, seguramente aún tengas náuseas si has logrado llegar hasta este punto. Yo por si acaso, buscaré otra casa a la que mudarme. Por las dudas, te recomendaría mirar debajo de tú cama esta noche...






jueves, 30 de abril de 2015

Bienvenido al infierno

En un lugar solitario
corroído por el tiempo,
se encuentra la maldad más abrumadora
del mundo entero.

Pide por tu nombre,
clama al invierno,
que te envíe un soplo de aire
que sea eterno.

Creerás derretirte vivo,
creerás que todo es un sueño,
pero no hay mayor castigo
que vivir en el infierno.

Sonriente está el demonio
brillan sus escabrosos dientes,
con sus amarillentos ojos
te hiela súbitamente.

No desesperes por estar perdido,
él te encontrará,
estás en su lista de castigo
y no podrás desertar.

Las puertas están cerradas,
tu turno ha llegado ya,
en su mano el poder del mal eterno,
con sorna te felicitará.

“Bienvenido al infierno
te abrazaremos sin cesar,
esto es un parque de perversiones,
y con nosotros por siempre
te quedarás.”



sábado, 25 de abril de 2015

El reflejo

Mi rostro frente al espejo es de lo más deprimente que he visto nunca.  ¡Maldito accidente! ¿Por qué a mí? –Tomó aire respirando hondo- bueno, ya da igual, ya no puedo hacer nada. –Se dijo a sí misma dejando su reflejo a su espalda. Se sentó junto a la ventana observando los pájaros en el jardín trasero, donde la tarde lentamente cedió paso a la oscuridad.

Aquella noche se sentía mentalmente agotada, recordar como su vida había cambiado tan drásticamente una vez tras otra, agota a cualquiera, pero para ella era una lucha interna, le estaba siendo muy duro tratar de vivir con aquellas cicatrices en la cara que la habían convertido en un monstruo. Volvió a cerrar los ojos, suspiró mientras una lágrima quiso escapar de su jaula y dejó que el sueño la envolviera.

A la mañana siguiente, abrió los ojos casi con la misma pesadez con los que los había cerrado la noche anterior, comenzaba a tener una vida en modo bucle de la que no terminaría logrando nada bueno para ella. Despertarse, comer lo primero que encontrase únicamente por necesidad, y tirarse en la cama a contemplar el paisaje día tras día como si de una reclusa se tratase, reclusa de su desgracia. Gotas de agua comenzaron a caer estrellándose contra los cristales. –La lluvia debería limpiar hasta lo más profundo del alma.-Se dijo en voz alta. A la noche, su cena consistiría en un suspiro de tristeza.

Pero esa noche sería el comienzo de su siguiente pesadilla. Entre temblores y sudor frío, fueron pasando las horas. Sarah soñaba que estaba sentada en lo que parecía el columpio de un porche, observaba el verde pasto, sentía la fresca brisa que la envolvía pero no llegaba a tener frío. De algún lugar que no llegó a ver, salió una niña pequeña, de cabello castaño y ojos despiertos; se dirigió hacia ella,  la agarró en brazos y la llevó consigo dentro de la casa. Fue entonces cuando Sarah se dio cuenta de que algo no iba bien. Tenía el tamaño de una muñeca y no podía moverse. Comenzó a sentir impotencia, y ello le provocaba más ansiedad que hacía a su corazón latir más fuerte, el sudor frío era más continuo, los espasmos cada vez eran más fuertes, aunque ella no se diese cuenta. La niña entró en su habitación, sentó a su muñeca entre otras en un estante medio oculto en sombras y, cruzando la puerta la cerró a su paso. Sarah observó todo a su alrededor terminando en el espejo colocado frente al estante donde se encontraba y pudo ver que se había convertido en una muñeca de porcelana. Su cara estaba reconstruida con pegamento, parecía una mala metáfora de la realidad; su piel se había vuelto áspera, y su cuerpo inmóvil. Fue entonces, al verse con detenimiento cuando comprendió que ese sería su futuro, ser una muñeca rota, pero no le importó, pues en el fondo ya sentía estar muerta desde aquel accidente hace ya un largo tiempo.



lunes, 6 de abril de 2015

Morir de amor

Porque morir de amor es la muerte más dulce,
un caramelo de arsénico
que sabes que te dañará pero lo saboreas,
disfrutas su sabor,
aún con todo el dolor que sientes
te resulta placentero…
Hasta que lo terminas,
porque te das cuenta de que se acaba
y eso duele,
le duele al alma y al corazón.

Por eso morir de amor es una muerte dulce,
lo disfrutas mientras lo sientes palpitar fuerte dentro de ti,
embriaga tus sentidos…
Pero todo cambia cuando se termina,
te duele el alma y el corazón
igual que con el caramelo de arsénico,
es la muerte más dulce,
pero duele.



sábado, 28 de marzo de 2015

El rostro de la muerte

Ahí fuera todo está oscuro, el cielo únicamente parece iluminarse con los relámpagos que cada vez están más cerca, la tormenta es más fuerte según pasan los minutos. Los rayos iluminan con ímpetu las páginas del libro en el que estoy inmersa. De improvisto, el sonido brusco de lo que parecía haber sido el cubo de la basura metálico del patio me sobresaltó por lo que pareció un golpe contra el suelo. Dejé mi libro abierto por la página marcada y me dirigí a ver qué ocurría.


Un estremecimiento me recorrió a lo largo de la columna erizando mi piel. Los rayos parecían caer encima de mí. Mi intuición me decía que algo iba mal, que no estaba sola. Volví a poner el cubo en pie y observando todo a mí alrededor para asegurarme que todo estaba en orden volví dentro de casa. La lluvia me empapó casi por completo en pocos segundos, haciendo que al entrar en casa dejase mis huellas encharcadas de lluvia. – Juraría haber dejado las luces encendidas- pensé. Un nuevo trueno iluminó el interior de la casa en el mismo instante en el que la silueta de un hombre fornido fue expuesta ante mis ojos, acelerando mis pulsaciones hasta el punto de casi perder el conocimiento. Pude distinguir que llevaba una máscara hecha con arpillera, dando un aspecto escalofriante. Quise escapar lo más rápido que pude, pero me obstruyó el paso rodeándome con un brazo, mientras con el otro me clavaba un cuchillo enorme por la espalda directo a mí corazón, haciendo que me desangrase agónicamente mientras mi cerebro vivía cada instante hasta mi final.



domingo, 22 de marzo de 2015

Melancolía

Dama olvidada
en algún lejano lugar de tu mente,
petrificada por las circunstancias me he transformado
en un ser hiriente.

Soy el gélido retrato
de un antiguo camafeo,
olvidado en una lápida
desde la penumbra te observo.

Paseo por mi mundo
un antiguo cementerio,
el lugar donde mi cuerpo permanecerá por siempre
en los brazos de Morfeo.

Doloroso es el amor
pues se clava como una espada,
la sientes fría, mientras desgarra tu corazón
 y lo que queda de tu alma.

Llevo en mis ojos el reflejo de la hiel
de impotencia contenida
sabor agridulce, 
arden mis heridas.

Desangrada en medio de la nada... piel fría,
mirada perdida
y un corazón que no palpita.

Esta triste historia
es la oscura esencia de mi poesía,
que sangra gotas de amor
llora melancolía.